Así lo hago yo: Método FIRST para maratón

Lo reconozco. Soy un procrastinoico. Vamos, un culo inquieto de toda la vida. No puedo hacer una sola cosa y tengo que estar constantemente probando cosas nuevas.

Así cuando me planteé mi primera maratón tenía que compaginar mis entrenamientos con mis clases de tenis y mis partidos de pádel. Lo que viene a ser correr cuando no hay nada mejor que hacer. Por tanto tenía muy claro que mi plan de entrenamiento tenía que tener como mucho tres sesiones a la semana.

Y buscando encontré el método FIRST de la Universidad de Fullham en los EEUU ¡Genial! Me dije. Y realmente tenía todo lo que yo podía desear:

  • Solo tienes que salir a correr 3 veces por semana
  • Es un método basado en evidencia científica
  • Además tienes que complementarlo con “entrenamientos cruzados” (por lo que puedes hacer otras cosas y no sólo correr)
  • No tiene entrenamiento con pesas o sesiones de gimnasio. Adoro el deporte, pero odio ir al gimnasio.
  • Finalmente hay un libro que lo explica en detalle y una APP que te ayuda a programar tus sesiones de entrenamientos.

Y con este planteamiento me compré el libro, me instalé la App y comencé a entrenar.

La verdad es que me siento muy cómodo con el método. De las tres sesiones de entrenamiento de carrera una es siempre de series, la otra es una distancia que ronda los 10k a ritmo de carrera y la última es una distancia larga a un ritmo suave.

Esto lo tienes que complementar con un entrenamiento cruzado los días en que no corres. Este entrenamiento es un entrenamiento principalmente aeróbico con la idea de seguir entrenando tu corazón sin cargar tus piernas. Así te recomiendan que nades, que uses la bici o que hagas remo… Actividades que en definitiva no cargan los mismos grupos musculares que la carrera a pie.

El método me ha ayudado a mejorar hasta bajar de momento hasta la marca de 3:29 en maratón. Y gracias al entrenamiento cruzado ¡Puedo entrenar todos los días sin problemas ni lesiones! Pero lo mejor de todo es que con tanto entrenamiento cruzado al final he entrado también en el mundo del triatlón pero eso es otra historia ;).

Entrenar en vacaciones, ¿es posible?

¡Yep! ¡Muy buenas!

Seguro que tod@s hemos pasado por esta situación:

Comienzan las vacaciones, es hora de hacer la maleta o la mochila y de repente, empiezan las preguntas: ¿meto la ropa de entrenar? ¿y si descanso durante las vacaciones? ¿Por dónde voy a correr? ¿y si me pierdo?

Lo reconozco, estas preguntas me rondaban la cabeza la primera vez, pero después de unos cuantos viajes y carreras por el mundo, os puedo asegurar que no hay de qué preocuparse. Os voy a contar mis trucos, ideas y consejos para l@s más indecis@s.

Primero de todo, piensa que si llevas X meses entrenando para esa carrera tan importante, no es aconsejable dejar los entrenamientos durante 1, 2 o varias semanas por culpa de las vacaciones.

Pero, ¿por qué parar? ¡Si para correr solo hacen falta ganas! (Y unas buenas zapatillas, no me seáis tarug@s)

Así que mi primer consejo es meter la ropa de entrenar a la maleta, sí o sí. Ni lo pienses. Cuanto más lo pienses, menos lo vas a hacer. Que sea lo primero que metes en la maleta.

Con un conjunto de entrenamiento vale. Siempre puedes lavar la ropa allá donde vayas, o incluso usarla varias veces. Qué más da, total “aquí no me conoce nadie”.

¿Pero Iker, como voy a salir a entrenar estando de vacaciones? ¿Las vacaciones son para desconectar/relajarse?

Y yo te pregunto: ¿Y qué mejor forma de relajarse y desconectar que echando una carrerica donde quiera que estés? La mejor forma que tengo de conocer una ciudad es corriendo. Así mato 2 pajaros de un tiro, entreno y turisteo a la vez. WIN!.

¡Mi mujer/marido/pareja/amigos se van a enfadar si les dejo y me voy a entrenar! 

Que no cunda el pánico. Estando de vacaciones vas a estar 24 horas con ellos, no pasa nada por tener 1 hora de desconexión. Aprovecha cuando estén durmiendo, por ejempo, haz un madruguín o durante la hora de la siesta, mientras todos descansan, ponte las zapas y a entrenar. Puedes aprovechar los ratos muertos, cuando estén enganchados al móvil, ¿sabes la típica hora tonta que tienes cuando vuelves al hotel después de la playa y te enganchas al wifi como si no hubiése un mañana? Ese momento es perfecto, seguramente estén tan enganchados al móvil que no se darán ni cuenta de que te has ido.

Pero no conozco la ciudad, ¿qué ruta hago?

Lo que hago yo, es pillar un mapa, de éstos gratis que regalan en los hoteles, marco con un círculo lo que quiero ver y uno los círculos. Simple y sencillo. Así me sale una ruta a seguir. Siempre puedes modificar la ruta a tu gusto mientras entrenas, ¿que ves un parque bonito para hacer unas series? Perfecto. ¿Que ves una calle interesante? Adelante. ¿Que te apetece correr un rato siguiendo el paseo del río? De lujo. No hace falta seguir la ruta a rajatabla, pero es bueno tener el mapa a mano por si acaso.

¿Y si me pierdo?

Te voy a confesar que a mí perderme en una ciudad me encanta. Pero si no te sientes cómod@ estando perdid@, recuerda que llevas el mapa con los puntos marcados. También acuérdate de coger el móvil y descargarte maps.me, una app para mapas offline. Mano de santo. Y el mejor consejo de todos, pregunta a la gente local, te sorprenderá lo abierta y amigable que es la gente con una persona sudada y con cara descompuesta por estar perdida en ciudad ajena.

Y por último, pero no menos importante, acuérdate siempre siempre de coger el DNI, algo de dinero y unos kleenex. Nunca sabes lo que puede pasar. Un retorcijón tonto de tobillo, que te obliga a tomar un bus de vuelta. Un chaparrón, que no esperabas y te obliga a meterte a un bar a esperar a que pare. Un apretón, que tampoco esperabas y que te tiene corriendo con el culo prieto hasta que encuentras un arbusto baño público. Sé previsor/a.

Con esto, ya no tienes excusa para dejar de lado los entrenamientos en tu próximo viaje.

Y si eres como yo y turisteas corriendo, cuéntame, ¿cuál es tu ciudad favorita para hacerlo? Yo, sin duda, me quedo con Berlín.

Reflexiones de un runner novato: Media Maratón

Según las reglas de la narración ahora debería empezar con una situación arriba del todo y luego hacer un flashback explicándolo todo. Algo así:

A pesar de que toda la mañana el tiempo había ido aguantando, en el km 20 se abrieron los cielos y empezó a llover muy intensamente. Estaba ya al límite de mis fuerzas cuando afrontaba la bajada hacia la meta, que estaba peligrosamente resbaladiza.

Peeero, no, no sería leal hacerlo así. En primer lugar porque la mayor parte de la gente que va a leer esta entrada ya sabe cual es el final, y por tanto no tiene sentido darle una épica que por otra parte ya tiene sin necesidad de cargar las tintas. En segundo la narración es más interesante cuando se rompen las reglas.

El pasado 29 de Abril de 2018 corrí mi primera media maratón, y acabé con un tiempo de 2:09:16. Sí Strava dice más pero también da mas distancia, lo tengo que recortar.

Llevaba ya unos tres meses preparándola, con lo que , al menos a priori, no debería haber problemas. No obstante mi límite habían sido 18 km y siempre queda la duda.

Para hacerlo más divertido esta semana la cosa parecía que se iba a complicar. La previsión del tiempo anunciaba lluvia, y no es lo mejor para hacerse 21 km. Pero tampoco se le podía hacer nada más.

El sábado dejé preparado todo lo que pudiera necesitar para no tener que pensar el domingo. Me levanté, desayuné me vestí y al coche. Lamentablemente mi mujer no pudo venir (el embarazo ya está muy avanzado) y me planté en Sant Cugat muy pronto. Quizá demasiado. Llegue a las 8, cuando la carrera no empezaba hasta las 10. Por mucho dorsal que tuviera que recoger se me iba a hacer largo. No obstante me metí en una cafetería y me tomé el segundo cafe de la mañana (con cafeína). Leí el periódico y paso el tiempo, que siempre pasa.

Debo decir que el número de dorsal era bonito, lo tomé como un buen augurio.

Cuando faltaban 15 minutos fui hacia la línea de salida. Calenté un poco, puse el reloj y el movil con Strava, enchufé el auricular y vi pasar los minutos que faltaban hasta la salida. Empezó a llover suavemente, pero iba preparado con un impermeable ligero. Que por cierto me quité a los pocos km porque me sobraba. Y que luego cuando empezó a llover fui incapaz de pinerme otra vez 😂😂

Y dieron la salida. Seríamos unas 600 personas (al menos las que acabaron fueron unas pocas menos) incluyendo el terç, la carrera de 7 km . No soy un especialista, pero no parece demasiada participación.

SONY

Pero me he quedado a mitad de salida. Como es habitual  fue algo trabada, pero enseguida la cosa se clarificó, y pude empezar a mi ritmo. De 6 min/km, no era el momento de apretar. Los km fueron pasando poco a poco hasta el primer avituallamiento, donde cogí agua. Debo decir que consulté el tema con el sanedrín zetatester y todos coincidieron en que debía ir bebiendo a lo largo de toda la prueba. Los km fueron pasando y yo miraba hacia atrás para ver si era el último (spoiler, no lo era). Dí la primera vuelta al circuito (13 km) y afronté la segunda.

Delante tenía a una pareja que cogí de referencia para el ritmo. El chico, veterano de esas lides, iba marcando el tiempo a la chica y yo me aproveché (de buen rollo) En la segunda vuelta vi que me quedaban fuerzas y me adelanté (y le di las gracias, que conste).  Y fui apretando.

No obstante  el perfil de Sant Cugat no contribuyó con las subidas y bajadas, y el ritmo no mejoraba en demasía. Me da que no la repetiré, es demasiado rompepiernas . Y para colmo de males el smartwatch decidió que dejaba de prestar sus servicios y estaba ciego al ritmo. Empecé a correr por sensaciones y listos.

Por si  fuera poco, en el km 20 se abrieron los cielos y empezó a jarrear agua. Pero ya que estaba, había que acabar. Y acabé. Los últimos metros fueron complicados porque llovía y se llegaba después de una bajada, y una caída hubiera sido muy jodida.

Mis piernas me llevaron a duras penas hasta las duchas, y cuando salí ya había dejado de llover. Llegué a casa sin más contratiempos.

Las sensaciones: fantásticas. Muy feliz por el logro (el que no sepa por qué que revise el blog) . Muy satisfecho con la organización, los voluntarios, los avituallamientos … (el hecho de tener los vestuarios el lado de la meta es de agradecer). Muy sorprendido por la gente del público, animando hasta el final con la que estaba cayendo  y llamándote por tu nombre (el dorsal no es enorme, hay que hacer un esfuerzo). Muy agradecido a los zetarunners por los consejos y los ánimos.

Los contras: me duelen las piernas, pero eso se cura en unos días.

¿Repetiré una media? Seguro. ¿Me atreveré con una maratón? Hoy digo que no, mañana ya veremos.

Bombers 2018: objetivo conseguido!

Como algun@s sabeis y otros no, lo voy a recordar igual. Me planteé un sub45 en la cursa dels bombers que se celebró en Barcelona el pasado domingo. Pues bueno, objetivo conseguido! Al final fueron 44:41, 18 segundos menos de lo que yo me había planteado (44:59… es sub45, no?)

Pasé momentos realmente complicados, sobretodo entre el kilómetro 7 y 8 en el cual me notaba sin fuerza en las piernas. Debe ser como el muro del maratón llevado a un 10k. Haciendo una aproximación matemática mental los dos “muros” ocurren entre el 70-75% de la carrera. Curioso, ¿verdad? Esto me hace pensar que puede, y solo puede, que el muro tenga algo (poco o mucho, no se) de psicológico. ¿Que es lo primero que pensáis cuando el hombre del mazo te espera en el mazo? “No puedo más, párate ya” Y si, tus piernas duelen, estás sudado, te pesa hasta las cejas… pero sabes que eres capaz (y debes) llegar a meta ya que allí dejaste tu ropa en el guardarropía y tu familia y amigos te están esperando 😉

Volviendo a la carrera en si, que me voy por los cerros como los trailrunners, se daban todas las condiciones para conseguir el objetivo. Clima fantástico, recorrido muy cómodo para correr, bien de cuerpo y mente y mi liebre particular que me llevó en volandas de salida a meta. No podía fallar, ni por mi ni por los que han creído en mi. Fallar era resignarme otra vez, no creerme capaz o merecedor de ello, darle la razón a los que no creían en mi y, básicamente, traicionarme o dejar que mi mente me volviese a traicionar. La ocasión era la ideal para conseguir el objetivo. Era un objetivo que tenia factores internos (básicamente mi preparación física y mental) y factores externos (el clima, el desarrollo de la carrera, etc…)

Los factores externos estaban más que resueltos, la ocasión era única, todo quedaba a expensas de mis factores internos. Cuando llevas visualizando un objetivo que realmente quiere durante tanto tiempo, el día que vas a por el, parece como que viene solo.
Cuando haces la estrategia de carrera (llevaré tal ropa, tales zapatillas, del kilómetro 1 al 3 iré a 4:40 min/km máximo, del 3 al 7 a 4:20 min/km mínimo, del 7 al 8 a salvar los muebles y del 8 a meta progresivo para acabar el último kilómetro rozando los 4:00 min/km pelados) y la visualizas durante tanto tiempo simplemente se trata de aplicar el vídeo que has estado proyectando durante tanto tiempo en tu cabeza.

El día del objetivo es como compilar un programa que has ido programando durante tanto tiempo y ese día lo presentas a la sociedad (aunque esperas que no haya bugs siempre puede haberlos).

Bombers 2018: hoy es el día!

Después de la maratón de Valencia, donde intenté el 3:45 (me quedé cerca) me puse el objetivo de intentar conseguir un sub 45′ en 10k. Mirando el calendario de próximas carreras la Cursa del Bombers de Barcelona me pareció la más idonea para intentarlo. Y hoy es el día.

Hoy es el día en el que después de varios meses se verán los resultados de todo aquello que llegas a hacer en el camino a la meta. Desde entrenar en todo tipo de condiciones, a adaptar tu vida para poder hacerlos, seguir una dieta sana, intentar descansar de manera adecuada… y todo eso sin dejar de hacer ninguna de las obligaciones diarias que tenemos. Pero lo más importante habrá sido disfrutar todos y cada uno de los días preparando la carrera y pensando en que a las 9:47:59 (o antes) debería estar pasando por la meta.

Y después de Bombers… veremos. Ganas no faltan, lo que falta es tiempo. Que paradoja, ¿verdad? Entrenamos para conseguir un tiempo menor en carrera pero no disponemos de tiempo para preparar una cursa para hacer menos tiempo!

Reflexiones de un runner novato: Renovación de zapatillas

Llega un momento en la vida del runner en el que se produce el incómodo momento:

Hay que cambiar de zapatillas.

Algo que de entrada parece fácil, te vas a la tienda y compras las que te gusten más. Pues no, error.

Ya la primera compra puede resultar difícil. Tipo de pisada, peso, amortiguación, ritmos… Pero siendo realistas normalmente el tipo de pisada es neutro (al menos en las primeras, luego ya ves si hay que corregir), el ritmo si acabas de empezar es lo menos importante, te basta con centrarte en el peso (el tuyo) y la amortiguación. En esa primer compra suele ser recomendable ir a un sitio especializado, pero en general te puedes comprar cualquier modelo que te encaje, porque el movimiento se demuestra andando y la idoneidad de una zapatilla corriendo. Te pueden hablar maravillas de un modelo, pero hasta que los ruedas…

Pero la segunda, amigo mío, la segunda… De entrada hay una gran pregunta: ¿Me ha funcionado bien la que he usado?

La respuesta fácil es que no, que te ha dado problemas. Entonces casi vuelves a la casilla de salida. Ya sabes algo más de tu pisada, posiblemente el peso haya bajado y sabes qué ritmo tienes, con lo que la elección, a pesar de poder ser incierta otra vez, puede ir mejor encaminada.

El problema es si las zapatillas que ya has rodado y a las que les has cogido cariño, te han funcionado bien. Empieza entonces una serie de dudas:

  • ¿Elijo el mismo modelo? Cosa complicada, porque las marcas cambian de versión para un modelo cada  año (o menos) y la zapatilla X12 puede ser que no sea igual a la x11 que tan buenos resultados te ha dado. Además, quizá ha cambiado algo de tu forma de correr y ese modelo ya no te vale.
  • ¿Elijo la misma marca? Si en modelos hay diferencias, entre zapas de la misma marca no te quiero contar. Y volvemos a lo de antes, con la variedad que tiene cada marca, es un locurón.
  • Vale, pues cambio de marca. ¿Seguro? Vas a cambiar una marca que te ha funcionado bien por otra que no conoces y que igual te da problemas.

Y así amigos pasan los días, de web en web y de comparativa en comparativa, buscando la zapatilla ideal y el precio ideal también, claro. Si a eso le añades que puedes encontrar en la web versiones de la misma marca y modelo  de diferentes años que pueden cambiar mucho…

¡SOCORRO!

Finalmente (en mi caso) me he decidido a seguir con la misma marca y con otro modelo que parece que se adecúa más a mi manera de correr. Veremos qué sale.

 

Bombers 2018: primer test en carrera

Como algunos ya sabéis estoy preparando la Cursa de Bombers de este año para conseguir una marca concreta. Vamos, un SMART en toda regla.

El primer test en carrera fue el domingo pasado. Fue el 5k de la Màgic BDN en el que también lo definí como otro SMART. En concreto el objetivo era hacer 22′ o menos. Al ser una carrera mal medida (salían unos 400 metros de más) la marca final de la cursa saca un dato más alto que los deseados 22′ pero haciendo el cálculo de los 5k exactos el dato, siguiendo el mismo ritmo final, me salen 21’30”. Objetivo conseguido!

Las sensaciones finales fueron muy positivas. Bien de pulsaciones, cómodo en carrera aunque las piernas iban a tope. Ahí hay margen de mejora entrenando bien la técnica de carrera y los estiramientos (si, eso también forma parte del entreno aunque nos aborrezca).

Mañana me toca un relevo de la Maratón de equipos de Sant Joan Despí. 7k (somos un equipo de 6) que serán otro buen test de cara al objetivo final. Subo un par de kilómetros, intentaré mantener ese ritmo de 4’18”-4’20” min/km aunque puede que no sea fácil. Hoy está siendo un día lluvioso y siendo el circuito de mañana en un gran porcentaje por tierra y hierba esto se promete divertido. Como digo, un buen test tanto por subir un poco más de distancia y querer mantener el ritmo del fin de semana pasado y el plus de que el terreno estará mojado y calculo que con charcos y barro. Mola mola.

Semana de maratón, semana de “todo”

Mañana se celebra el maratón (si, un maratón es una celebración por todos los entrenos que te has marcado para llegar) de Barcelona. Ayer visité la feria del corredor ya que, aunque no corro, siempre me encuentro con amig@s y me gusta compartir con ell@s las últimas horas antes de las 8:30 del domingo (hora de salida).

En lo que llevo de semana vengo escuchando y viendo todo tipo de cosas y actitudes que, en mayor o menor medida, nos afectan a tod@s los que queremos imitar a Filípides. Esas cosas son:

  • Hoy me he levantado con un dolor en mitad de la pantorrilla izquierda (momentos en los que descubres que ahí hay un músculo o un hueso… o algo ya que duele).
  • ¿Habré entrenado suficiente? (Deberías pero ahora ya no hay vuelta atrás. O te quedas viendo los toros desde la barrera o te metes en el ruedo).
  • Te aseguras varias veces de que tengas todo. Ropa, geles, cargador de tu reloj, vaselina para los roces, etc… (Aquí a veces nos volvemos paranoicos revisando cada día que el gato no se haya llevado el calcetín izquierdo de nuestro par fetiche)
  • Miras alguna página o algún blog y concretamente un mensaje como este y iteras lo que escribo arriba.

 

Como ya os decía, el trabajo ya está hecho. No hay vuelta atrás. Para los que corréis éste domingo en Barcelona a las 8:30 comienza la hora de la verdad. No hay excusas, no hay nada que solucionar. Ahora solo queda descansar hoy y disfrutar mañana.

Y a nivel personal deseo que consigais vuestro objetivo, sea el que sea. Quiero que disfruteis del momento. Un maratón es algo increible, es un esfuerzo bastante importante y el premio lo vais a obtener mañana. Y es curioso, porque la carrera va a ser como los entrenos: la meta es solo eso, una meta pero donde realmente vas a disfrutar va a ser durante el recorrido. Lo que en la preparación de la maratón el premio es la carrera, en la carrera es la meta.

 

A por todas maratonian@s!

Una carrera perfecta

En 2017 dos amigos que tienen un nivel similar se pusieron como objetivo bajar de 3 horas en maratón. Partían de marcas personales de 3:09 y 3:08 respectivamente ambos con una larga experiencia. Dado que  me gustaba la compañía decidí realizar los entrenamientos con ellos y luego ya decidir que marca intentar.

Para aumentar las posibilidades de éxito buscamos una maratón que con la premisa de estar homologada fuese  lo más benévola posible en cuanto a recorrido, climatología y afluencia de corredores. Así las cosas planeamos el ataque a la marca en un pueblo italiano cerca de Bolonia, y la fecha mediados de octubre.

Tras pasar el verano entrenando,  con 1600 quilómetros en las piernas, y con el viaje planificado y pagado, a 3 semanas del día D la organización decide suspender la carrera aduciendo motivos económicos.

Con estoicidad, decidimos correr la carrera de casa, la maratón de Valencia, y alargamos la planificación un mes más, 400 quilómetros más. En ese lapso de tiempo uno de los compañeros se lesionó y tuvo que abandonar el proyecto, y el otro compañero y yo decidimos que iríamos juntos para 3:05.

La semana anterior, a 8 días del gran día, despues de un entrenamiento rutinario (si es que hay alguno que lo sea), mi músculo piramidal decidió que no corriésemos. El día siguiente tenía el último entrenamiento de calidad, 15 km a ritmo de maratón, y no lo pude finalizar.

Durante toda la semana dejé de correr, acudí a sesiones de masajes pero no había mucho que hacer en tan poco espacio de tiempo. El fisio me comentó que si corría lo más probable es que me rompiera a los pocos quilómetros, y que correr con dolor toda la carrera estaba asegurado,  por lo que su recomendación era que no participara.

Sois corredores/as como yo, así que ya sabéis que decidí. Eso sí, le dije a mis familiares que no valía la pena que se pegaran el madrugón, que las posibilidades de terminar eran escasísimas.

Y llegó el día de la carrera. Me levanto a las 5:30 y mientras me tomo el primer café me planteó el dilema de coger el coche y hacer los 100 quilómetros y pasar la mañana fuera de casa haciendo el paripé o si quedarme en casa. Decido acudir, ya que muchos compañeros corrían y al menos si me rompía podía animarles.

Cuando corres una maratón sabes que vas a sufrir en algún momento, pero yo ese día sabía que iba a tener dolor desde el minuto 1, y lo enfoqué de esa manera. Me puse los cascos, aunque nunca corro con música, le dije a mi compi que iba a ir a mi ritmo y empecé la carrera. Los primeros quilómetros los realizé lentos, hasta que me cogió el práctico de 3:15 que se ve que había salido detras de mí y seguí con el grupo que se montó en torno a él.

En el paso de media maratón decidí arriesgar y dejé la relativa comodidad de la grupeta y aceleré progresivamente. Terminé con un tiempo de 3:12, y ha sido, de lejos la mejor carrera de mi vida. He corrido carreras más rápidas, más lentas, pero nunca había sentido una simbiosis igual de cuerpo y mente.

Eso sí, después estuve 3 semanas sin poder correr por lesión, pero valió la pena levantarse ese día para salir a correr.

No hay problemas: no existen o hay soluciones.

Ésta semana ha sido un tanto complicada a nivel meteorológico en la zona en la que vivo con lo que tenia dos opciones: no hacer el entreno o adaptarlo. ¿Cual creéis que opción escogí?

 

Pues la segunda. ¿Y como lo hice? Debido al frío, la lluvia, la nieve, etc… se hacía complicado salir ni siquiera a la calle. Llegamos a temperaturas bastante bajas para lo que estamos habituados en la zona. Y eso, cuando se trata de salir a la calle, “no mola”. Si con el simple hecho de ir caminando ya tienes el riesgo de coger un resfriado o algo peor imaginaos cuando estás entrenando para un objetivo concreto (menos de 45′ en la Cursa de Bombers). Varios días o una semana de parón total. Vamos, que no me la juego. Pero quiero entrenar. ¿Que hago?

No estoy apuntado a ningún gimnasio con lo que no tengo la posibilidad de ir a gimnasio a intentar emular el entreno que haría en una pista de atletismo o en la calle pero en casa tengo una bicicleta estática para esos días especiales (los de frío y/o lluvia digo…)

Y es que cuando estás enfocado en una meta con un objetivo concreto pones todos los medios para llegar a ello, sin excusas, con soluciones.

Al fin y al cabo, un problema no es un problema. Si un problema no tiene solución no es un problema y si tiene solución tampoco es un problema.