Bombers 2018: objetivo conseguido!

Como algun@s sabeis y otros no, lo voy a recordar igual. Me planteé un sub45 en la cursa dels bombers que se celebró en Barcelona el pasado domingo. Pues bueno, objetivo conseguido! Al final fueron 44:41, 18 segundos menos de lo que yo me había planteado (44:59… es sub45, no?)

Pasé momentos realmente complicados, sobretodo entre el kilómetro 7 y 8 en el cual me notaba sin fuerza en las piernas. Debe ser como el muro del maratón llevado a un 10k. Haciendo una aproximación matemática mental los dos “muros” ocurren entre el 70-75% de la carrera. Curioso, ¿verdad? Esto me hace pensar que puede, y solo puede, que el muro tenga algo (poco o mucho, no se) de psicológico. ¿Que es lo primero que pensáis cuando el hombre del mazo te espera en el mazo? “No puedo más, párate ya” Y si, tus piernas duelen, estás sudado, te pesa hasta las cejas… pero sabes que eres capaz (y debes) llegar a meta ya que allí dejaste tu ropa en el guardarropía y tu familia y amigos te están esperando 😉

Volviendo a la carrera en si, que me voy por los cerros como los trailrunners, se daban todas las condiciones para conseguir el objetivo. Clima fantástico, recorrido muy cómodo para correr, bien de cuerpo y mente y mi liebre particular que me llevó en volandas de salida a meta. No podía fallar, ni por mi ni por los que han creído en mi. Fallar era resignarme otra vez, no creerme capaz o merecedor de ello, darle la razón a los que no creían en mi y, básicamente, traicionarme o dejar que mi mente me volviese a traicionar. La ocasión era la ideal para conseguir el objetivo. Era un objetivo que tenia factores internos (básicamente mi preparación física y mental) y factores externos (el clima, el desarrollo de la carrera, etc…)

Los factores externos estaban más que resueltos, la ocasión era única, todo quedaba a expensas de mis factores internos. Cuando llevas visualizando un objetivo que realmente quiere durante tanto tiempo, el día que vas a por el, parece como que viene solo.
Cuando haces la estrategia de carrera (llevaré tal ropa, tales zapatillas, del kilómetro 1 al 3 iré a 4:40 min/km máximo, del 3 al 7 a 4:20 min/km mínimo, del 7 al 8 a salvar los muebles y del 8 a meta progresivo para acabar el último kilómetro rozando los 4:00 min/km pelados) y la visualizas durante tanto tiempo simplemente se trata de aplicar el vídeo que has estado proyectando durante tanto tiempo en tu cabeza.

El día del objetivo es como compilar un programa que has ido programando durante tanto tiempo y ese día lo presentas a la sociedad (aunque esperas que no haya bugs siempre puede haberlos).

Bombers 2018: hoy es el día!

Después de la maratón de Valencia, donde intenté el 3:45 (me quedé cerca) me puse el objetivo de intentar conseguir un sub 45′ en 10k. Mirando el calendario de próximas carreras la Cursa del Bombers de Barcelona me pareció la más idonea para intentarlo. Y hoy es el día.

Hoy es el día en el que después de varios meses se verán los resultados de todo aquello que llegas a hacer en el camino a la meta. Desde entrenar en todo tipo de condiciones, a adaptar tu vida para poder hacerlos, seguir una dieta sana, intentar descansar de manera adecuada… y todo eso sin dejar de hacer ninguna de las obligaciones diarias que tenemos. Pero lo más importante habrá sido disfrutar todos y cada uno de los días preparando la carrera y pensando en que a las 9:47:59 (o antes) debería estar pasando por la meta.

Y después de Bombers… veremos. Ganas no faltan, lo que falta es tiempo. Que paradoja, ¿verdad? Entrenamos para conseguir un tiempo menor en carrera pero no disponemos de tiempo para preparar una cursa para hacer menos tiempo!

Bombers 2018: primer test en carrera

Como algunos ya sabéis estoy preparando la Cursa de Bombers de este año para conseguir una marca concreta. Vamos, un SMART en toda regla.

El primer test en carrera fue el domingo pasado. Fue el 5k de la Màgic BDN en el que también lo definí como otro SMART. En concreto el objetivo era hacer 22′ o menos. Al ser una carrera mal medida (salían unos 400 metros de más) la marca final de la cursa saca un dato más alto que los deseados 22′ pero haciendo el cálculo de los 5k exactos el dato, siguiendo el mismo ritmo final, me salen 21’30”. Objetivo conseguido!

Las sensaciones finales fueron muy positivas. Bien de pulsaciones, cómodo en carrera aunque las piernas iban a tope. Ahí hay margen de mejora entrenando bien la técnica de carrera y los estiramientos (si, eso también forma parte del entreno aunque nos aborrezca).

Mañana me toca un relevo de la Maratón de equipos de Sant Joan Despí. 7k (somos un equipo de 6) que serán otro buen test de cara al objetivo final. Subo un par de kilómetros, intentaré mantener ese ritmo de 4’18”-4’20” min/km aunque puede que no sea fácil. Hoy está siendo un día lluvioso y siendo el circuito de mañana en un gran porcentaje por tierra y hierba esto se promete divertido. Como digo, un buen test tanto por subir un poco más de distancia y querer mantener el ritmo del fin de semana pasado y el plus de que el terreno estará mojado y calculo que con charcos y barro. Mola mola.

Semana de maratón, semana de “todo”

Mañana se celebra el maratón (si, un maratón es una celebración por todos los entrenos que te has marcado para llegar) de Barcelona. Ayer visité la feria del corredor ya que, aunque no corro, siempre me encuentro con amig@s y me gusta compartir con ell@s las últimas horas antes de las 8:30 del domingo (hora de salida).

En lo que llevo de semana vengo escuchando y viendo todo tipo de cosas y actitudes que, en mayor o menor medida, nos afectan a tod@s los que queremos imitar a Filípides. Esas cosas son:

  • Hoy me he levantado con un dolor en mitad de la pantorrilla izquierda (momentos en los que descubres que ahí hay un músculo o un hueso… o algo ya que duele).
  • ¿Habré entrenado suficiente? (Deberías pero ahora ya no hay vuelta atrás. O te quedas viendo los toros desde la barrera o te metes en el ruedo).
  • Te aseguras varias veces de que tengas todo. Ropa, geles, cargador de tu reloj, vaselina para los roces, etc… (Aquí a veces nos volvemos paranoicos revisando cada día que el gato no se haya llevado el calcetín izquierdo de nuestro par fetiche)
  • Miras alguna página o algún blog y concretamente un mensaje como este y iteras lo que escribo arriba.

 

Como ya os decía, el trabajo ya está hecho. No hay vuelta atrás. Para los que corréis éste domingo en Barcelona a las 8:30 comienza la hora de la verdad. No hay excusas, no hay nada que solucionar. Ahora solo queda descansar hoy y disfrutar mañana.

Y a nivel personal deseo que consigais vuestro objetivo, sea el que sea. Quiero que disfruteis del momento. Un maratón es algo increible, es un esfuerzo bastante importante y el premio lo vais a obtener mañana. Y es curioso, porque la carrera va a ser como los entrenos: la meta es solo eso, una meta pero donde realmente vas a disfrutar va a ser durante el recorrido. Lo que en la preparación de la maratón el premio es la carrera, en la carrera es la meta.

 

A por todas maratonian@s!

No hay problemas: no existen o hay soluciones.

Ésta semana ha sido un tanto complicada a nivel meteorológico en la zona en la que vivo con lo que tenia dos opciones: no hacer el entreno o adaptarlo. ¿Cual creéis que opción escogí?

 

Pues la segunda. ¿Y como lo hice? Debido al frío, la lluvia, la nieve, etc… se hacía complicado salir ni siquiera a la calle. Llegamos a temperaturas bastante bajas para lo que estamos habituados en la zona. Y eso, cuando se trata de salir a la calle, “no mola”. Si con el simple hecho de ir caminando ya tienes el riesgo de coger un resfriado o algo peor imaginaos cuando estás entrenando para un objetivo concreto (menos de 45′ en la Cursa de Bombers). Varios días o una semana de parón total. Vamos, que no me la juego. Pero quiero entrenar. ¿Que hago?

No estoy apuntado a ningún gimnasio con lo que no tengo la posibilidad de ir a gimnasio a intentar emular el entreno que haría en una pista de atletismo o en la calle pero en casa tengo una bicicleta estática para esos días especiales (los de frío y/o lluvia digo…)

Y es que cuando estás enfocado en una meta con un objetivo concreto pones todos los medios para llegar a ello, sin excusas, con soluciones.

Al fin y al cabo, un problema no es un problema. Si un problema no tiene solución no es un problema y si tiene solución tampoco es un problema.

La energía en un círculo (¿vicioso?)

Algo que he podido comprobar en mi propio cuerpo es que el nivel de mi energía se equipara a nivel de disponibilidad-gasto. Con esto de seguir un entrenamiento diario he experimentado algo así como que si antes con el trabajo y poco más mi energía estaba totalmente consumida ahora soy capaz de acometer más tareas al cabo del día con las mismas horas disponibles.

Bien bien no tengo explicación por este hecho. Recuerdo hace no tantos años llegar a casa del trabajo y estar totalmente agotado, sin energía, con las únicas ganas de consumir entretenimiento (videojuegos, televisión, internet…) Desde que he integrado el deporte en mi vida, encontrando y planificando el día en función de ello (como explicaba en el anterior post) he podido que mis niveles de energía se han maximizado.

No soy nutricionista ni nada parecido que pueda dar una explicación científica de ello (que seguro la hay) aunque si tengo una explicación psíquica: si antes veía la opción de hacer deporte como algo lejano, que me iba a cansar, que me iba a hacer sentir mal… ahora es totalmente al contrario. Haces deporte de manera regular, eso lleva a querer cuidar tu alimentación y la consecuencia de todo ello es que te ves diferente en el espejo y puedes dar un sprint sin ahogarte para coger el autobús. Esto maximiza tu confianza, tus ganas y por ende estos beneficios en tu salud te impulsan a seguir con ello, maximizando así tus niveles de energía…  o no.

Quizás realmente es que el nivel de energía ni aumenta ni disminuye, siempre está ahí, pero esto es como el principio aquel en el que se dice que el motor de un coche, si de vez en cuando no le das “alegría”, tendrás un coche “dormido”. Pues esto debe ser lo mismo. Si no le das alegría a tu cuerpo tu nivel de energía parecerá bajo.

Para acabar, si quieres sentir un nivel de energía más alto, puedes probar a explorar, poco a poco, tus límites. No quieras hacer un maratón en dos semanas desde el sofá pero si te puedes plantear 2 o 3 días de trote fácil. Al principio te dolerá todo y tu cabeza te va a intentar boicotear pero tu estarás ahí con tu motivación los primeros días para no decaer.

El correr como mi piedra angular

Llega un punto que el correr (y el deporte en general) te genera bastantes satisfacciones. Por una parte te hace sentir fuerte, pleno y por otra parte el cuerpo libera endorfinas que te hacen sentir en bienestar.

En mi caso, el correr se ha convertido en mi piedra angular, en el catalizador principal de mi vida. Si recordamos el catalizador es aquel componente del coche que, básicamente, se encarga de recoger de los humos nocivos que genera un motor y expulsarlo un poco más limpios. En mi caso, el correr, recoge todas mis preocupaciones y a base de zancadas, respiraciones y latidos más o menos intensos, los limpia y me lleva a una situación de paz y energía.

 

¿Y porque digo que se ha convertido en mi piedra angular?

Un poco por querer aprovechar el sol, un poco por querer ir a mi rollo en los entrenos comencé a salir a correr al mediodía (siempre lo había hecho de tardes después de trabajar menos en fin de semana o fiesta). Me di cuenta que solo salia a correr en momentos en los que no había sol cuando me era imposible salir en otro momento y que cuando hacía un día soleado lo primero que estaba buscando era calzarme las zapatillas. Vamos, que en el fondo yo pensaba: “salgo a correr pero menudo fastidio salir de noche”.

No recuerdo exactamente como fue pero presupongo que un mediodía decidí salir a trotar. Cuando llegué a casa, me duché, almorcé, hice una siesta, me tomé un café y a seguir trabajando. Esto si lo recuerdo porque es el patrón que voy siguiendo.

Pues bien, iban pasando los primeros días con este patrón y me daba cuenta que a cada día que pasaba la productividad en mis tardes se había disparado. Ahora con este patrón (entreno, ducha, almorzar, descansar) me siento como si me hubiese acabado de despertar, como si hubiese hecho un “reset” y tenga dos días en uno. Quizás no todo es el entreno, sino todas las cuatro actividades conjuntas, pero el entreno es la piedra angular de todo ello. Recuerdo tardes, anteriormente a seguir este patrón, en las que era un autentico zombi, incapaz de acometer cualquier trabajo que requiriese un mínimo de concentración.

 

En un principio solo quise integrar rodajes o series más o menos cortas pero ahora ya adapto mis entrenos y mi jornada para que el entreno sea esa actividad que haga en el mediodía. Se ha convertido en un (buen) hábito que quiero mantener por mucho tiempo.

En otro post os hablaré de como estructuro el día. Y es que muchos cambios en mi vida han venido por este hábito de correr (ya te lo dije, piedra angular)

Hasta el sábado que viene!

 

Siempre habrá piedras pero deberás sortearlas.

¿No te has sentido alguna vez contrariado en todo el proceso de la consecución de un objetivo?

Cuando te planteas un gran objetivo, de esos que, por una parte, sabes que tendrá un gran impacto en tu vida y por otra, algunas personas dudan o directamente te tachan de chalado, habitualmente ese objetivo transcurre por tres fases: negación, incredulidad y felicitación.

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La importancia de seguir un plan si quieres una meta concreta… y realizarlo!

Llevo unos días leyendo Las mañanas milagrosas de Hal Elrod. Todavía estoy por las primeras páginas pero ya he podido extraer una gran pregunta/conclusión para mi vida: si puedes escoger entre tener una vida de 7 o tener una vida de 10, ¿que eliges? No me gusta presuponer pero creo que la respuesta se me hace bastante obvia.

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Simplemente hazlo

Primero de todo me presento. Soy Jordi, un tipo hedonista de 38 años. Si si, hedonista en muchas de sus formas. Intento que todo aquello que hago me genere placer, desde tomarme una buena cerveza hasta un entreno de series mortales.

Llevaba varios días con un par de correos, primero con el aviso de que ya estaba dado de alta y el otro con el usuario y la contraseña. Lo tengo en mi bandeja de entrada y cada vez que los veía me decía “venga, voy a por ello”, entonces, me venía otra cosa a la cabeza o cosa por hacer y me decía “bueno, si eso luego”. Y ese “luego” ha acabado siendo varios días después.

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