Reflexiones de un runner novato: Media Maratón

Según las reglas de la narración ahora debería empezar con una situación arriba del todo y luego hacer un flashback explicándolo todo. Algo así:

A pesar de que toda la mañana el tiempo había ido aguantando, en el km 20 se abrieron los cielos y empezó a llover muy intensamente. Estaba ya al límite de mis fuerzas cuando afrontaba la bajada hacia la meta, que estaba peligrosamente resbaladiza.

Peeero, no, no sería leal hacerlo así. En primer lugar porque la mayor parte de la gente que va a leer esta entrada ya sabe cual es el final, y por tanto no tiene sentido darle una épica que por otra parte ya tiene sin necesidad de cargar las tintas. En segundo la narración es más interesante cuando se rompen las reglas.

El pasado 29 de Abril de 2018 corrí mi primera media maratón, y acabé con un tiempo de 2:09:16. Sí Strava dice más pero también da mas distancia, lo tengo que recortar.

Llevaba ya unos tres meses preparándola, con lo que , al menos a priori, no debería haber problemas. No obstante mi límite habían sido 18 km y siempre queda la duda.

Para hacerlo más divertido esta semana la cosa parecía que se iba a complicar. La previsión del tiempo anunciaba lluvia, y no es lo mejor para hacerse 21 km. Pero tampoco se le podía hacer nada más.

El sábado dejé preparado todo lo que pudiera necesitar para no tener que pensar el domingo. Me levanté, desayuné me vestí y al coche. Lamentablemente mi mujer no pudo venir (el embarazo ya está muy avanzado) y me planté en Sant Cugat muy pronto. Quizá demasiado. Llegue a las 8, cuando la carrera no empezaba hasta las 10. Por mucho dorsal que tuviera que recoger se me iba a hacer largo. No obstante me metí en una cafetería y me tomé el segundo cafe de la mañana (con cafeína). Leí el periódico y paso el tiempo, que siempre pasa.

Debo decir que el número de dorsal era bonito, lo tomé como un buen augurio.

Cuando faltaban 15 minutos fui hacia la línea de salida. Calenté un poco, puse el reloj y el movil con Strava, enchufé el auricular y vi pasar los minutos que faltaban hasta la salida. Empezó a llover suavemente, pero iba preparado con un impermeable ligero. Que por cierto me quité a los pocos km porque me sobraba. Y que luego cuando empezó a llover fui incapaz de pinerme otra vez 😂😂

Y dieron la salida. Seríamos unas 600 personas (al menos las que acabaron fueron unas pocas menos) incluyendo el terç, la carrera de 7 km . No soy un especialista, pero no parece demasiada participación.

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Pero me he quedado a mitad de salida. Como es habitual  fue algo trabada, pero enseguida la cosa se clarificó, y pude empezar a mi ritmo. De 6 min/km, no era el momento de apretar. Los km fueron pasando poco a poco hasta el primer avituallamiento, donde cogí agua. Debo decir que consulté el tema con el sanedrín zetatester y todos coincidieron en que debía ir bebiendo a lo largo de toda la prueba. Los km fueron pasando y yo miraba hacia atrás para ver si era el último (spoiler, no lo era). Dí la primera vuelta al circuito (13 km) y afronté la segunda.

Delante tenía a una pareja que cogí de referencia para el ritmo. El chico, veterano de esas lides, iba marcando el tiempo a la chica y yo me aproveché (de buen rollo) En la segunda vuelta vi que me quedaban fuerzas y me adelanté (y le di las gracias, que conste).  Y fui apretando.

No obstante  el perfil de Sant Cugat no contribuyó con las subidas y bajadas, y el ritmo no mejoraba en demasía. Me da que no la repetiré, es demasiado rompepiernas . Y para colmo de males el smartwatch decidió que dejaba de prestar sus servicios y estaba ciego al ritmo. Empecé a correr por sensaciones y listos.

Por si  fuera poco, en el km 20 se abrieron los cielos y empezó a jarrear agua. Pero ya que estaba, había que acabar. Y acabé. Los últimos metros fueron complicados porque llovía y se llegaba después de una bajada, y una caída hubiera sido muy jodida.

Mis piernas me llevaron a duras penas hasta las duchas, y cuando salí ya había dejado de llover. Llegué a casa sin más contratiempos.

Las sensaciones: fantásticas. Muy feliz por el logro (el que no sepa por qué que revise el blog) . Muy satisfecho con la organización, los voluntarios, los avituallamientos … (el hecho de tener los vestuarios el lado de la meta es de agradecer). Muy sorprendido por la gente del público, animando hasta el final con la que estaba cayendo  y llamándote por tu nombre (el dorsal no es enorme, hay que hacer un esfuerzo). Muy agradecido a los zetarunners por los consejos y los ánimos.

Los contras: me duelen las piernas, pero eso se cura en unos días.

¿Repetiré una media? Seguro. ¿Me atreveré con una maratón? Hoy digo que no, mañana ya veremos.

Bombers 2018: objetivo conseguido!

Como algun@s sabeis y otros no, lo voy a recordar igual. Me planteé un sub45 en la cursa dels bombers que se celebró en Barcelona el pasado domingo. Pues bueno, objetivo conseguido! Al final fueron 44:41, 18 segundos menos de lo que yo me había planteado (44:59… es sub45, no?)

Pasé momentos realmente complicados, sobretodo entre el kilómetro 7 y 8 en el cual me notaba sin fuerza en las piernas. Debe ser como el muro del maratón llevado a un 10k. Haciendo una aproximación matemática mental los dos “muros” ocurren entre el 70-75% de la carrera. Curioso, ¿verdad? Esto me hace pensar que puede, y solo puede, que el muro tenga algo (poco o mucho, no se) de psicológico. ¿Que es lo primero que pensáis cuando el hombre del mazo te espera en el mazo? “No puedo más, párate ya” Y si, tus piernas duelen, estás sudado, te pesa hasta las cejas… pero sabes que eres capaz (y debes) llegar a meta ya que allí dejaste tu ropa en el guardarropía y tu familia y amigos te están esperando 😉

Volviendo a la carrera en si, que me voy por los cerros como los trailrunners, se daban todas las condiciones para conseguir el objetivo. Clima fantástico, recorrido muy cómodo para correr, bien de cuerpo y mente y mi liebre particular que me llevó en volandas de salida a meta. No podía fallar, ni por mi ni por los que han creído en mi. Fallar era resignarme otra vez, no creerme capaz o merecedor de ello, darle la razón a los que no creían en mi y, básicamente, traicionarme o dejar que mi mente me volviese a traicionar. La ocasión era la ideal para conseguir el objetivo. Era un objetivo que tenia factores internos (básicamente mi preparación física y mental) y factores externos (el clima, el desarrollo de la carrera, etc…)

Los factores externos estaban más que resueltos, la ocasión era única, todo quedaba a expensas de mis factores internos. Cuando llevas visualizando un objetivo que realmente quiere durante tanto tiempo, el día que vas a por el, parece como que viene solo.
Cuando haces la estrategia de carrera (llevaré tal ropa, tales zapatillas, del kilómetro 1 al 3 iré a 4:40 min/km máximo, del 3 al 7 a 4:20 min/km mínimo, del 7 al 8 a salvar los muebles y del 8 a meta progresivo para acabar el último kilómetro rozando los 4:00 min/km pelados) y la visualizas durante tanto tiempo simplemente se trata de aplicar el vídeo que has estado proyectando durante tanto tiempo en tu cabeza.

El día del objetivo es como compilar un programa que has ido programando durante tanto tiempo y ese día lo presentas a la sociedad (aunque esperas que no haya bugs siempre puede haberlos).

Bombers 2018: hoy es el día!

Después de la maratón de Valencia, donde intenté el 3:45 (me quedé cerca) me puse el objetivo de intentar conseguir un sub 45′ en 10k. Mirando el calendario de próximas carreras la Cursa del Bombers de Barcelona me pareció la más idonea para intentarlo. Y hoy es el día.

Hoy es el día en el que después de varios meses se verán los resultados de todo aquello que llegas a hacer en el camino a la meta. Desde entrenar en todo tipo de condiciones, a adaptar tu vida para poder hacerlos, seguir una dieta sana, intentar descansar de manera adecuada… y todo eso sin dejar de hacer ninguna de las obligaciones diarias que tenemos. Pero lo más importante habrá sido disfrutar todos y cada uno de los días preparando la carrera y pensando en que a las 9:47:59 (o antes) debería estar pasando por la meta.

Y después de Bombers… veremos. Ganas no faltan, lo que falta es tiempo. Que paradoja, ¿verdad? Entrenamos para conseguir un tiempo menor en carrera pero no disponemos de tiempo para preparar una cursa para hacer menos tiempo!