Grandes maratonianos

En mi club hay unos 100 corredores, y algunas veces quedamos para socializar, cerveza y picoteo mediante.

En las navidades, todos los años, tenemos una salida grupal denominada salida del polvorón, en la que, después de correr unos quilómetros nos felicitamos las fiestas en torno a una mesa bien provista de víveres. Este año me fijé en uno de los númerosos corrillos tertulianos que se establecieron y me gustaría hablaros de ellos.

Son 4 personas, corredores de toda la vida, de esos que puede que ya corrieran incluso antes de aprender a gatear. Me puse a sumar y me salieron más de 200 maratones entre los 4. El más joven tiene 46 años y tiene 61 maratones en sus piernas, en su momento fué el benjamín de los 4, los otros 3 sobrepasas o rondan los 60.

Me encanta compartir quilómetros con ellos, ya que para mí son deportistas de élite. Siguen corriendo con la ilusión del primer día, y compartir un entrenamiento con ellos es siempre fuente de aprendizaje y una cura de humildad.

Enrique es uno de ellos, tiene 60 años y suelo salir todos los sábados con él. Me obliga a levantarme a las 6:30 para a las 7:00 estar en ruta, conjuntamente hemos creado un subgrupo “el club de los 30”. Una vez al mes hacemos una salida de 30 km, yo llevo 2 años corriendo y puede  que sea hasta normal que me ilusionen estas salidas, pero Enrique lleva casi 40 años calzándose las zapatillas. La teoría que tenemos es que si realizamos tiradas largas, estaremos mejor preparados en periodos específicos de preparación para una maratón.

Enrique se dedica a construir paredes de piedra, a destajo, por lo que se pasa el día al sol, realizando esfuerzos físicos notables; mientras el carga y talla piedras de más de 30 kgs, yo estoy cómodamente sentado en una oficina con aire acondicionado o calefacción.

El otro día me contaba que se había auto-regalado para reyes una cinta para correr en casa, ya que cuando llega de noche después del trabajo ya no le apetece tanto salir de casa como antes, y así puede hacerse unos quilómetros mientras ve la televisión.

Este sábado no pude salir con él, los compañeros quedaron a las 7:30 en el lugar habitual, Enrique salió como siempre, a las 7 en punto de la mañana.

Deja un comentario